NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

11 enero 2007

LA CIUDAD DE LAS BRASAS

Hay cosas que uno entiende
solo en la tempestad,
en los caminos sin arcén,
y en las voces que nunca entiende.
Verdades que ocultan tus paredes,
como rojos crepúsculos de antorcha,
que se encomiendan a la errante
oscuridad del edificio del humo.

Hay cosas que uno,
solo en la tempestad,
jamás entiende.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay cosas que a veces uno no debe entender, porque no las puede entender ni en la tormenta ni en la calma...

Paco dijo...

La poesía no busca, encuentra. Es sólo instante inasible que ha de perdurar a lo largo de la vida. Intentar entender es vivir en la razón y el poema no atiende a esa quimera.
Por mi parte, sigo esperando y empieza a herir la tardanza...

clara dijo...

yo no busco sino dejarme llevar por el sentimiento de lo no entendido y ahí, en el fondo, verte.

Paco dijo...

Clara,
Si me hallas, házmelo saber; no dejes se desvanezca como un sueño sin lugar en la memoria.