NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

23 febrero 2007

de CANCIÓN DEL ALMA









a mi buen amigo,
Clemente Gómez

No estoy solo,
la ausencia me acompaña como un libro
que no entiendo por mucho que releo,
y vuelvo atrás como en el tiempo,
y parece mudar como la luz en la tarde.
Imperceptible. Queda.
Al remanso de un gesto,
como el valle que en esta noche,
soportará la helada
de mis ojos mirando a la calle.

No hay comentarios: