NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

25 febrero 2007

LA PRISIÓN DEL MENDIGO


A mi amigo Pepe Catasús


Adónde ir sino a la prisión del viento,
más allá de tus ojos está el cielo,
y no sé si en las alas llevo el vuelo
o de él huyen cada vez que lo invento.

Adónde ir por no caer al suelo,
y sentir, en las alas, el tiempo lento,
el aire en el ahogo, su cemento,
y sentirme presa sin anzuelo.

Adónde iré sino a la luz oscura
que apresan en mi cárcel los alambres,
trenzados con cordones de amargura.

Protegerán mi casa mil enjambres,
y aún así podré ver, en la espesura,
la libertad que amé, pasar mil hambres.

1 comentario:

big_marley dijo...

Hacía un tiempo que no paseaba por aquí. Entre tanto, ya me he creado un blog para ir escribiendo cuando me apetece. El poema es muy bonito. La verdad es que espero el día que al sentarme delante del folio escriba algo como eso. Gracias por seguir escribiendo.