NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

16 febrero 2007

TROPIEZOS


Nuestro primer tropiezo fue dejar de ser nómadas.
En la trastienda de este trasunto, mi cerebro se trastoca y rindo homenaje a la palabra por dejarme trasnochar en esta mi trastienda, que no trastero, rodeado de trasmudas y trasiegos que me hacen menos tristes los instantes sin memoria.

Después abandonamos la trashumancia.
Soplaban los vientos de la mancha entre los brazos de un molino herido por la aridez del cielo en las mañanas de estío. El agua, entre las peñas desagrietadas que ya no buscan el mar, en el agua se detiene. La luna, como un trapo arrugado, brilla a la deriva de un silencio de agua interrumpido por el viento, y tú, miras desde el balcón cómo el frío cambia el color de las hojas de los árboles.

Más tarde inventamos el miedo para intentar comprender la libertad. Construimos ciudades para alejar la oscuridad y apresamos el fuego en un cristal para intentar entender la noche. Cementamos los tortuosos barandales de los ríos para intentar entender la sed. Hicimos de los árboles libros donde envolver el tiempo para nunca olvidar que siempre habíamos sido.

Nuestro último tropiezo será borrar las huellas de cada pisada que nos muestre el camino de regreso
.

2 comentarios:

Luna de Skorpio dijo...

Y que duro fué todo aquello....Que dificl es desprenderse de nosotros mismos...magnifica entrada.

Gracias por tu visita,vuelve cuando quieras,saludos de la Luna.

PACO dijo...

No te quepa duda de que volveré.
Un abrazo

paco