NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

23 abril 2007

ANOCHE


A UNA AMIGA
Creí sentir tu abrazo bajo la sábana. La luna dibujaba tenue y azul una ventana en la pared de esta habitación. Afuera, en la noche, parecen disputarse el latido de la vida. Cientos de cantos se hospedan y transitan la tierra seca. Uno por estrella. Pero yo solo las imagino. No puedo verlas y busco caricia de relente en el envés de la almohada. Esta noche vendrán sin ti tus labios. Y no sé si otros labios sabrán de mí, mientras un frío de viento de mar parece recorrer con sus delicadas olas cada instante de esta cama. Vendrán tus manos a mi vientre y descansarán mis ojos en el vuelo que sueñan los hombres. Tu vestido no ha venido. Estás desnuda, puedo verte. Muchos pueden sentirte, hasta pueden creer sentir tu abrazo bajo la sábana. Pero siento tus piernas como tu respiración. De repente la noche despierta en el silencio. Contemplo su latido; es tu latido. Uno, para todas las estrellas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

cuesta ser sensivle y no erirse.

PACO dijo...

La herida nos habita. Pero también a las rosas.

Paco