NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

19 abril 2007

LA DISTANCIA

CARTA A UNA AMIGA
a Mamen Cárdenas

No sin antes acusarme y culparme por mi distanciamiento, que no por mi olvido, ya que nunca te ausenté de mi vida.
Dejando atrás se nos pasa la vida, y en ese juicio diario al que la oscuridad nos somete bajo el embozo de la sábana, resulté culpable tantas noches como días, como soledades, como sueños. Ando con la condena en el alma: no saber de ti. Siento que habitamos cotidianamente un instante de pensamiento, y sé que no alimenta el corazón de los que se quieren. Dejamos de escribirnos. De pronto nos sorprendemos caminando por una acera distinta a la acera por la que camina nuestro sentimiento. Yo voy por las calles y mi amor hacia ti por las afueras de un mundo que nunca quise construir. Si la vida son los ríos, debiéramos cruzarnos más a menudo por algún paisaje, aunque elaborado de palabras inciertas, aunque imaginario; sé bien que seremos alfombra de mar para veleros, vientre de agua para peces pero, hasta entonces, necesito de tanto en tanto hablar contigo.
Cuanto más sé menos sé y menos escribo. Ya entendí que mis ojos no pueden abarcar todas las estrellas. Ya entendí que en una estrella está toda la luz que puede alumbrarnos. Ya entendí que tengo suficiente con esta lamparilla que da color al humo, al papel, a la tinta que, conducida por caminos, forma palabras entre el silencio blanco.
Soy por lo tanto culpable de todo, de mi ausencia en ti, de tu olvido; pero también de esta flor que te envío y que no necesita más que de tus labios para ser y nacer de nuevo en un nuevo encuentro.
Si estos dibujos de río te llegaran, no dejes que vayan a dar a la mar, recógelos en el cristal de tu silencio y construye con ellos nuevas palabras que me digan que aun así, eres amiga de quien te quiere y que por muy hombre que sea para ser hombre en las ciudades, vivirás en mi alma más allá de las afueras.

Un beso

Paco Gómez
Barcelona, 19 de Abril del 2006

2 comentarios:

Mamen Cárdenas dijo...

Querido Paco:

Yo tampoco te he olvidado y siempre retornas a mí de forma distinta. Esta vez la casualidad ha querido que te vuelva a encontrar en la maranya virtual o mejor dicho me haya encontrado a mí misma en esa carta a una amiga. Qué sorpresa!!! Ha tenido que pasar más de un anyo para leerlo. Siempre formarás parte de mí.
Mil besos,

Mamen

PACO dijo...

Querida amiga. Te puedes imaginar la felicidad que he sentido al ver tu mensaje. No sé si para bien o para mal no tengo tu correo electrónico, pero quizá así sea mejor y volveré a escribirte en el cuaderno. Te echo de menos. Un gran beso.
Te quiero.
Paco