NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

02 junio 2007

ABANDONO

Entenderás que no soy tan maldito,
que no son ocasiones muy contadas
en las que dejo muerte en las pisadas,
sino que dejo vida en cada grito

como dejé en tristes noches pasadas
mis ojos al silencio ya marchito
y este momento de amor que dejo escrito
para aliviar mis lágrimas cansadas.

Cómo decir adiós sin que te duela,
cómo mirar al mar desde el abismo
y no seguir el rastro de una estela

que esconde las palabras que ahora mismo
me invitan a la nube de una vela
donde la libertad seré yo mismo.

1 comentario:

Sirena dijo...

Decir adiós es durísimo, tormentoso. Se te parte el alma. Pero a veces es necesario. Tristes, pero bellas palabras, amigo. Un honor tu paso por mi mar, lo mío a comparación con lo tuyo no es nada. Yo sólo recopilo poesías, tú creas arte con las palabras. Y eso es maravilloso. Un beso muy grande!!