NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

11 julio 2007

UN DIA DE LLUVIA



El mendigo nació en un día de lluvia, solitario como un disparo en la árida tierra de un camino cualquiera. De esos caminos que cruzan los campos de girasoles. Y como ellos, casi como un ejercito de arrodillados todos acabamos sabiendo que el sol habita en la tierra. Cada atardecer ve pasar los destinos de los pájaros anónimos sobre un fondo de nubes de flor apagada. El mendigo labró tu tierra y dibuja mundos con palabras que al momento olvida, que olvida en el beso. Es verano. Son otros los cantos sobre los mismos gritos. Sin sombrero han segado los campos. Me resisto a creer que el agua que nos queda sea para el llanto.

1 comentario:

Sirena dijo...

Uno de los mejores días de mi vida, en el que más viva me sentí, en el que me olvidé del mundo, fue un día que llovía mucho, salí a la calle y me quedé un rato inmóvil bajo el agua. Me sentí totalmente liberada. Y me olvidé del llanto, de las tristezas. Volví a nacer. Sé que sueno muy repetitiva al decirte que me encanta como escribes, pero es lo que pienso. Logras plasmar algo tan abstracto como los sentimientos, y eso es muy difícil. Una delicia sumergirme en tus palabras, amigo. Besitos...