NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

20 septiembre 2007

CONFESIÓN



Qué puedo decirte desde la sombra, desde soledades de capiteles en este inabarcable silencio.Tiempo me da, sino angustia y sueño, de párpados caídos, de lágrima de naúfrago. Las calles, adoquines de prisión como cotidiana presencia en un entierro interminable. Verte venir. Esperar tu regreso sentado en el atrio de esta catedral de ensueño. En estas paredes medio derruidas. El viento no se dispersa sino en la literatura de tu cuerpo. Sosiego. Alguien que me conoce sabe que fui mentira en otro lugar, que soy mentira en el devenir del pensamiento.

2 comentarios:

moises dijo...

quien sabe lo que de verdad sientes, si de verdad con palabras puedes llegar a expressar lo que realmente percibes, es maravilloso.
siempre esperando el regreso, su regreso..el de aquella mujer, tan bella, tanto...que amas sentirla por dentro...simplemente el roze de dedos...

Anónimo dijo...

si ella no vuelve...tu silencio continuará?