NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

27 noviembre 2007

NUEVO SIGLO

Este lienzo es obra de Fernando Zobel
Texto para el nuevo siglo
Este poema se dobla como un cartón de tierra. Tiene su horizonte y su árbol en sombra, casi como un atardecer desde la casa. Tiene un reloj de canciones y un segundo de miedo a la vida. Hace tantas noches que no vienes que sigo a la gaviota que huye por si ellas llevan versos en los gritos. Las mismas gaviotas que sobrevolaban los mástiles de los veleros amarrados en las bahías, a principios del siglo pasado, hoy parecen buscar el mar tierra adentro, en los pies del mendigo. Hace demasiadas noches que no vienes, y una sola copa, aburrida sobre la mesa de la taberna donde un día Zobel buscó luz para su faro. Suena Bebo Valdés como un ronco piano al atarceder, cuando se encienden los faroles viejos del carrer de la Palla. Afuera hace frío de cristal entelado. No tengo poema para acompañaros en esta noche, me ha vencido la calle desierta, de madrugada. Me han vencido los ojos de una paloma arrebujada en sus plumas, como dos alfileres negros en la escarcha de un portal de piedra, de otro siglo, creo.

2 comentarios:

luis garcía dijo...

Magnífico. Te superas verso a verso. Este es de una intensidad de crisol. A los poetas los seguimos a través de lo que hablan en sus versos de peregrino, pero, más allá de leerte, me gustaría escucharte.

Anónimo dijo...

¡Vaya! Revisando tus bonitas palabras Paco, me encuentro con Luis García.

Luís, si lees ésto, que sepas que te he hecho un poema de Sabina para tí. Espero poder enseñártelo.

Paco, de tus escritos qué decir. Son muy buenos, como dice Luis tienen intensidad de crisol.
Bueno, saludos.


Ciao profes.
David.