NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

16 noviembre 2007

POEMA

A todos aquellos que visitáis estos cuadernos, porque sois el sustento de un alma, más que hombre, que siente en el rostro el calor que desprendía aquella hoguera de libros en el patio de la casa del hidalgo. Y se sienta muchas noches a sentir el regusto todavía de aquellas lágrimas que no pudieron salvar verso alguno. A todos, manantial de ese llanto que impide, cada noche, que el fuego se propague.

Paco

El mendigo no se encuentra borracho
hasta que no se ha bebido una nube,
aunque sea de viento.
Ese que en la costa de la muerte
azota al mar como la ternura al mediterráneo.
Porque el mendigo
confunde amaneceres con atardeceres rojos,

la vida con un beso

1 comentario:

FRIDA dijo...

Gracias, mendigo de los tiempos, por recordarnos con cada uno de vuestros versos, dónde nace la vida.
Amardeceres, ataneceres; te quiero.