NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

28 febrero 2008

LA ESPERA

Te veo morir en los arrabales del verso, como cada noche. En arena de silencios más que hombres; aferrado a tu cuaderno de mendigo como fina lluvia de alta mar en oleaje. Y en la estancia muerta de las libertades, buscar versos por cajones, por atardecer de luz sobre tu mesa. Como cada noche. Te veo morir en estrechas celdas de amor sin diccionario, dejándote como lágrima que recorre sin prisa una calle sin madrugada, lenta como una derrota, un estruendo de sosiego. Me duerme la música que siento en tu alma y espero, como cada noche de estos siglos venideros, verte morir como amor en mis brazos.

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