NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

10 marzo 2008

QUILLOTRO EN LA ESTACIÓN


Deja consuelo en mis manos, no más monedas usadas, no más tiempo. He vivido. Quizá porque nací en la mudanza nunca podría olvidar el olor de esta estación en la madrugada. El aire frío suspendido en sus andenes como nubes de sereno. Las maletas dispuestas como estrellas en la inquietud del viaje. Y esa complicidad que ofrece la noche a los que deciden partir. Dejar de una vez por todas el peso de las almas de las cosas. Aprender del fuego. No hay camino que no lleve a la vida y la voz entrecortada de los altavoces no anuncia nunca tu destino.

1 comentario:

David dijo...

Hola Paco, soy David, me diste clase, recuérdalo.

Tienes gran sensibilidad que acompañada de profundas lecturas de grandes autores, te crean un paraíso literario muy interesante.

Tengo un blog nuevo, donde haré lo mismo que tú. Iré poniendo poesías y me gustaría que pasaras, estás invitado.

Un abrazo.
Daviddddddddddd.