NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

24 abril 2008

VUELVO

Hoy he vuelto a la nube. Era como si la hierba peinara la nube de viento y se alejara en un tránsito de silencios blancos. El sol calienta el invierno del aire y a mi lado, las manos de tierra sembrada, soportarán como soportaron la helada mi marcha algún día. La miro incansable como la pierdo, con la lentitud del aroma de la flor del sueño. Acaso se va como todas allá donde todas, supongo que hacia la costa, hacia los vasos. Un murmullo a lo lejos. Una voz equivocada de otoño. Un latido en la paz de esta muerte. Un verso equivocado. Uno más, que no sabe, que en mí ya no es necesario.

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