NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

03 junio 2008

TÚ ME IMAGINAS BAJO LA VOZ DE LO QUE ESCRIBO

Tú me imaginas bajo la voz de lo que escribo. Calzas zapatos descalzos y te detienes a mirar el mundo como una gota suspendida. Eres espera como el tiempo de los parques, madrugada en los mercados.

Nadie pudo dibujar tu cuerpo sino herido carbón arrastrado por el viento; sino húmedos labios en la bahía de las copas de vino.

Eres inagotable ayuno de este mar que visito cada noche. Cuando todo me parecen versos. Atardeceres en las terrazas.

Vuelvo a casa cuando pienso en el día por vivir, en la escalera de orillas que lleva a los patios; a los trapos colgados de la quietud serena de la tarde. Y me siento a esperar, sin esperar a nadie, que me traigas.

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