NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

15 julio 2008

CÁRCEL


A Núria Baldrich

No sin más que achicar las aguas frías
con el cuenco sencillo de la mano,
y sentir los calores del verano
en los forjados de las celosías.

Y ver caer el sol por cuatro estrías tiznado,
el lecho húmedo de los muros,
cuatro yerros para cuatro manos,
cinco silencios como cinco libros,
y afuera, una noche tan herida
como la mía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No estés triste, aunque es inevitable.

PACO dijo...

un beso.