NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

13 octubre 2008

de CANCIÓN DEL ALMA

Vengo cansado y harto de escucharme,
de sostenerme quedo entre las flores;
y esta mirada al mundo, de ventana
maltrecha por tormentas y asedios
se viste de acuarelas y de ríos,
se escribe en las fachadas de las calles,
y se acuesta, en la noche del sosiego,
a mirar cómo habita entre el polvo
la paciencia de un libro, en el estante
del olvido.

1 comentario:

David dijo...

Hola Paco, soy David.

Buen poema, muy simbólico, por lo que no hay que intentar entenderlo, sino sentirlo. Tu poesía está toda hecha para ser sentida, toda, toda.

Me gustaría enseñarte un libro mío de versos titulado Sinónimo de ciudad, y te invito a mi blog -estrenado hoy- de homónimo título.

Nos vemos, profe.

Un abrazo. David.