NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

03 noviembre 2008

PASEO POR LA HAYEDA

El aire es un pincel de oscuridades
en esta tarde queda entre los libros,

leídos tantas veces otras tardes.

Y en la luz amarilla la hoja breve,
la palabra sin hora y no olvidarte.
Mientras caminas triste entre las piedras

mi otoño se recoge en las rodillas,
en el humo de un pábilo apagado
y te vas como noche que no espera.

No sabe la mañana que una muerte
apaga la mirada de la escarcha
y una muerte alimenta el viento helado.

No se detiene el frío en las persianas,
y una rama quebrada por el tiempo
nos recuerda que andamos entre ríos,
que siempre hay un lugar para sentirnos.
y es posible la vida sin olvido.

1 comentario:

Matasanos dijo...

Creo que este ya lo leí.
Cuídate allá por donde estés.

guillem