NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

04 diciembre 2008

ATARDECE

He leído. Escudriño entre las migas de pan sobre el mantel blanco. Me pregunto qué busco en la palabra que no encuentro en los labios, y me siento como un peregrino del sueño. He vuelto de un lugar donde habita la muerte y siento melancolía. Estas calles no me sienten, este silencio tiene acantilados de azoteas. Entiéndeme. No me digas que es la vida. Ya sé que me acoge el miedo. No me digas que es el frío. Si me duermo, libera el dedo atrapado entre las hojas de este cuaderno.

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