NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

02 abril 2009

Y ante tanta podredumbre, la voz
nace muerta a orillas del poeta,
mudo de esperanzas para el hombre,
de esperar la noche
en el ciego calor de la tarde
esperada.
Llanto tuve en el invierno.
Pobre luz la de un resquicio
si nada importa la muerte del alma.

1 comentario:

ElpobrecitohabladordelsigloXXI dijo...

Mientras se oigan voces como la tuya (voces vivas, bellas, sinceras) la luz entre los resquicios nos iluminará lo justo para intuirnos. De ahí nace el poema, de la incertidumbre de la sombra en la cueva del alma. Vivir es sufrir, y levantarnos todos los días, y pasar el invierno como podamos para descansar a la orilla de una noche esperada y nueva.