NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

17 julio 2009

de LA ESPERA

No busco en ti sino descanso,

tiempo desnudo y sin viaje,

como una lenta caricia

pero no de viento, sino tuya,

de tus manos de alma pura,

de tu sueño enamorado,

sobre mi cuerpo vencido

por el desalojo de los días.


Busco en ti la noche sin espera,

la tarde que no se aleja

sino en la luz que dibuja persianas

de madera en los muros de este cuarto,

el beso anónimo que en los labios

arrope la prisión de este destierro

y no despierte más pasión que mi descanso.


Busco en ti lejanía del canto,

sin beso dividido, sin tumulto

de latidos enfrentados que perturbe

el sosiego del alma de los vencidos.

Soy mendigo de luz,

pobre de escudriña sin mendrugo,

en el soportal del amor vencido,

donde escucha la voz de las esperas,

la lluvia silenciosa de la tarde.

4 comentarios:

Matasanos dijo...

No busco en ti sino descanso, como una lenta caricia pero no de viento, sino tuya.

A veces creo que este cuaderno es un espejo de mi alma, envidio estos versos torpe y sonriente, me alegro de poder leerlos.

un abrazo,
guillem

Anónimo dijo...

Cada día lo hace mas perfecto, es sentir lo inasible. Sus pababras realmente son ermosas.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Desde que lo publicaste, cada día leo este poema, y cada día quiero escribir algo. Pero al final creo que es mejor callar y volver a leer.

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Me pasa a mí también, incapaz de comentar (corresponder a) la poesía. Pero me acompañan muchos versos, Paco: también "la lluvia silenciosa de la tarde.
Hasta pronto!