NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

21 octubre 2009

LA ALDEA

Tantas orillas como esperas,
tantas ruecas como esperanzas

en los sueños de las aldeas,

de los puentes de piedra agotados

de aguardar los pasos de un caminante.

Tanta serenidad de bosque
lejos de las empalizadas,

donde cada noche la noche

deja en nuestros ojos su desafío,

y escarcha en la madeja del silencio.

Absortos al candor del fuego,
cada pensamiento en su trigo,

cada naufrago en su taberna.

y algún sueño cansado de ahuyentarse

yace en las aldeas como el relente.

4 comentarios:

Is@Hz dijo...

Cuánto disfruto leyéndote! Te imagino como un mago, un dios todopoderoso, regalando vida a cosas inertes... y a nuestros pensamientos, claro. Muchas gracias.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

El fuego, el frío y la noche son buenos compañeros para tejer en la rueca y soñar, sosegados, o lamentar perdidas y culpas... y esperar la llegada de lo inevitable.

¡Cómo me gusta, joder!

Dani Clemente dijo...

Vida simple pura, clara y sueños melancólicos tanto en las aldeas como en tus líneas.
Un abrazo

Carlos dijo...

Gracias por llevarme a tu aldea.Un abrazo.