NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

13 diciembre 2009

UN PATIO EN LAS AFUERAS

Colliure, 20 de febrero de 2009

En un patio en las afueras,
una mañana que atardece,
los niños buscan soledades
y construyen con el fango
la ciudad de un escondite,
lugares donde agacharse a contemplar
el seco caminar de las hormigas,
el tiempo en el sosiego
de la herida de un río
a orillas del Duero.

Lloran como entonces los cristales entelados,
tu latido, como entonces, se hace verso,
nos conduce por la vida.
En este patio en las afueras de España,
irrumpe un sombrero al viento,
entre las voces de un corro
que hasta tu voz han llegado,
hasta los pies de tu tumba,
a jugar a la rayuela,
al pongamos que yo era
Antonio Machado, el poeta,
que lloró por el hombre
con fruto cosechado de la vida
.

8 comentarios:

Carlos dijo...

El sombrero me lo quito yo ante tus palabras amigo.

Matasanos dijo...

Leí antes este poema, entre los fríos de la masia. Es dulce descubrir el callado sendero de las cosas, entonces conservaba tachones y borraduras. De nuevo he abierto de par en par la ventana de tu casa, y he sentido el aire desde los girasoles a la casa del árbol, como un contracolírio, una palabra de mi ser dormido. En la ciudad veré volar las nuevas golondrinas.

Eastriver dijo...

Gracias Paco, es tan verdad, tiene tanta lógica poética, que conseguiste emocionarme (una vez más).

Isabel Martínez dijo...

Paco, elevo mi copa simbólica y brindo por Don Antonio y por todos los blogs, que han hecho un trabajo estupendo y nos han regalado una jornada machadiana inolvidable para todos.

¡Va por todos los que lo habéis hecho posible, fenómenos!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Paco, este poema viene de otra dimensión. Creo que hay
veces que el artista, cuando está en gracia, en realidad no crea, sino que encuentra, y se convierte en mero transmisor del objeto artístico hallado. La cosa está en saber de donde diablos proviene. Estos versos tuyos que nos das hoy tienen un origen inconfundible, una voz que ya es patrimonial, un tono que solamente a ti te es dado oir, recoger y cantar. Quiero decir que estos versos que hoy publicas aquí confundirían al mismísimo Machado. Si los hubiese podido leer, buscaría entre sus carpetas y al poco, al no encontrarlos, sonreiría afablemente y asentiría en un leve gesto de su cabeza
Gracias Paco
¡Salud!

Susana dijo...

Paco, te leí el domingo, sin tiempo y fatigada, y me quedé atrapada en tus cuadernos como una mosca en la melaza. Pensé que debía volver para darte las gracias por esa deliciosa lectura dominical, por haberte detenido en ese cajoncito que me hace de casa, y para hacerte saber que hay versos enormes como catedrales de milán. Sirven de paso para darle en las narices a las cosas poco amables que vengan a buscarnos esos días. Cobijan y calientan el alma. Me quedo, hoy, ahora, con ese

"Lloran como entonces los cristales entelados,
tu latido, como entonces, se hace verso,
nos conduce por la vida."

Y siento que es realmente así, y que es un placer haberse dejado conducir por la vida de estos instantes de la mano de tu poesía.

Un abrazo.

(Por cierto, ¿sabes que nos conocemos?)

Ana Rodríguez Fischer dijo...

No te encontré el domingo, y me extrañó. Pero vale más esta sorpresa honda y verdadera, Paco.

PACO GÓMEZ dijo...

Muchas gracias a todos.
Paco