NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

08 marzo 2010

PASEO POR LA HAYEDA

El aire es un pincel de oscuridades
en esta tarde queda entre los libros,
leídos tantas veces otras tardes

Y en la luz amarilla la hoja breve,
la palabra sin hora y no olvidarte.
Mientras caminas triste entre las piedras

mi otoño se recoge en las rodillas,
en el humo de un pábilo apagado
y te vas como noche que no espera

No sabe la mañana que una muerte
apaga la mirada de la escarcha
y una muerte alimenta el viento helado

No se detiene el frío en las persianas,
y una rama quebrada por el tiempo
nos recuerda que andamos entre ríos,
que siempre hay un lugar para sentirnos.
y es posible la vida sin olvido

4 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

Paco, este poema me cuenta muchas cosas. Y más que contarme, me hace partícipe de su cadencia y de su ritmo, desparramados en una tarde cualquiera, donde "el aire es un pincel de oscuridades" y donde "es posible la vida sin olvido".

¿Te creerás que es uno de los que más me gustan de los que te he leído? Me sugiere mucho... Esa cotidianidad traspasada de poesía me ha llegado al alma.

Gracias por tanta belleza.

PACO GÓMEZ dijo...

Amiga isabel, este poema pertenece al libro DIARIO DE LAS HORAS MUERTAS, que aunque difícilmente se encuentra está publicado. Iré poniéndolo en el cuaderno del mendigo. Un abrazo.
Paco

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Muy bien, Paco.
¡No ceses!
¡No te rindas!
Un beso,
A.

Ramon.Eastriver dijo...

Como siempre está la mirada de Paco, el detalle atendido, la metáfora que susurra pero no grita. Muy bonito el poema, pero hermosamente bonito.