NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

27 mayo 2010

Siempre nace una noche en el silencio
que dejan las noches a su paso,
es simiente, como el aire que respiro,
una vela que enciende otra vela,
amor que lleva amor en su lamento;
río que envejece de la fuente
que le nace todas las mañanas.
Siglos,
noches sin más luz que una guarida,
donde dejar los cuerpos ya cansados.

2 comentarios:

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Hermosa solución al enigma de Monk.
Como siempre, asombroso el ritmo de tus versos, ahora en el inicio de los tiempos.
¡Salud!

J. Gelas dijo...

Hola, Paco. Me puedes escribir a esta dirección: josebasquet80@hotmail.com

El nombre no es muy original pero es que Joses y Gonzaleces los hay en demasía. Un abrazo, y gracias.