NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

25 junio 2010

Esta lágrima de hoy no se derrama,
la lanzo con rabia hacia la tierra,
con la ruina del mar cuando la siembra,
deja hambre en las bocas y arrastra,
vientos ajenos de esperanza nueva.

Como no se derrama el amor, ni la tormenta
sabe de la la tierra seca, sedienta de soledades
y de soledades helada. Habrá primavera
pese a los infiernos huéspedes de la prisa.
Hoy recojo de la tierra, de la entraña,
una lágrima que tiembla
y que esucha mi voz, ya desconsolada.

4 comentarios:

NINA dijo...

Yo sí derramo mi amor...

Y a veces, lo derrocho.


Baci

Eastriver dijo...

Aquí, sosegándome con tus palabras, aunque sean tristes.

Anónimo dijo...

Paco, compañero, siento que tu dolor es el mío. Y lo siento.

Un fuerte abrazo.

Pepe.

Camino a Gaia dijo...

En una lágrima
extraída de la tierra
expiran los fulgores
se padecen transparencias.

En una lágrima he leído
un poema, un verso,
que escucha a todos los poetas.