NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

15 septiembre 2010

PUENTE VIEJO

Si pasara la vida
y no este aliento de guijarro,
y no el canto
que abrasa la sed entre las piedras.
Si tuviera epitafio
la flor que muere en los andamios
que buscan claridad.
Si pasara la vida
por estos ojos cansados de ausencias
y te sentaras en mis brazos.
Nunca tuvo el mar
anzuelo de nostalgia.
Si pasara otro llanto
que mi desesperanza
.

7 comentarios:

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Si tuviéramos palabras para ti (tu voz, tus poemas), Paco, entonces...
Celebro el reencuentro!

Camino a Gaia dijo...

...si pasara otro llanto que mi esperanza.
Quizá la esperanza se debata entre la necesidad de ser nombrada y un futuro que cierra las puertas.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Estos versos estan llenos de música que nace, quizá, de la desesperanza del poeta; y de imágenes inéditas, potentes, hermosas. Me quedo con las ganas de saber qué pasaría si pasase la vida, su hubiese epitafio, si pasara otro llanto.
¡salud y laureles, poeta!

PACO GÓMEZ dijo...

Muchísimas gracias a todos, cada día que pasa, en mi hermoso e ineludible encuentro con el verso, siento vuestra compañía y lo siento como flores a un entierro necesario.
Un sincero abrazo.
Paco

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

No te pongas fúnebre: ¡lagarto, lagarto!
¿Conoces la canción de Lichis?
Es absurdo enviar flores a la misma primavera.

Y a los entierros se va cuando se muere alguien, y tu estas muy, muy vivo, como tus versos.

¡salud Paco!

Anónimo dijo...

Paco... llego aquí de oca a oca desde el blog de Ana Rodríguez... y ha sido un alegrón encontrarte a ti y tus poemas... compartimos aulas en el viejo edificio de la UB... y algunas risas y algunas jotas segovianas que entonamos en algún momento de 4º o 5º, cuando nos juntábamos "los de Lengua", cuyos nombres ya casi no recuerdo... pero sí las caras... que quedaron inmortalizadas en aquella "orla" alternativa que nos hicimos en una de aquellas benditas aulas con bancos de madera escalonados... soy Victoria o Mariví en aquella época... ¿suficientes pistas?

Camino a Gaia dijo...

Digo, como El Pobrecito Hablador del siglo XXI, que aquí no hay nada que enterrar sino el olvido de la vida.
Y debe existir un pacto oculto entre lo hermoso y la existencia, porque hasta en el entierro necesario se atisba un nuevo futuro.