NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

17 marzo 2011

He sentido del duelo que desata
la muerte en las cárceles de amor.
He visto levantarse las paredes
piedra a piedra encarceladas,
para el descanso del morir.


Tierras bajo el valle de las estrellas,
que han de acoger esta noche las almas,
de los que buscan la invisible ruta
de los espantapájaros. ¡Oh, tierra!
por miseria enajenada, de pena
doblegada por el hierro, escarpa
que cincela el dolor de mi silencio.

2 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

El dolor de la vida, las cárceles del amor, el peso que no cesa...
A veces, se hace muy duro respirar, amigo. Pero pasa y escampa.
Un fortísimo abrazo.

Thornton dijo...

Carlos el Tusitalas ha tenido a bien incluirte en un pequeño homenaje a la poesía que hacemos en mi blog.

Una vez leídos esos versos que Carlos ha seleccionado, te he buscado a través de las ondas hertzianas, le he dado un rápido repaso a tu blog y el resultado es que, quieras o no, ya tienes otro lector.

Un saludo.