NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

22 marzo 2011

A nadie puede negar mi cordura que llego tarde. 
Mas no será menos cierto 
que todos los días sean mundiales. 

POEMA DE AMOR
Para Berta, mi gran amor, no sólo en la vida.

Cuando nos deja la noche vencida
mirar por la ventana del tiempo,
amansar el ruido pese a las hoces
y sentir el murmullo de las voces
que abandonan la tarde,
viste su nuevo traje el lamento.
Ya la sangre no es herida,
y este verso, andamio o esqueleto
de las horas; cosecha
de tanta aurora y tanta bruma,
será nuestro madero de esperanza
mientras lo quiera el tiempo.
Mi corazón te llora,
porque me llora la vida.

4 comentarios:

Is@Hz dijo...

!Emocionante¡
Sin saberlo, estaba esperando este poema.
Por cierto, tú precisamente no llegas tarde, todo lo contrario.
Un besazo.

Anónimo dijo...

Claudia sin apellido se arroja al incansable viaje de agua de las estrellas en el mar, agradeciendo a la poesía que nada más morir vuelva a nacer.
Berta

Ana Rodríguez Fischer dijo...

No dejes que nada llore, ni siquiera el corazón. A él le toca sangrar.
Te sigo y añoro....

Isabel Martínez Barquero dijo...

Un estremecimiento me ha producido este poema.
Es muy hermoso, Paco. Un homenaje a Berta, un homenaje a la poesía también. Mujer-poesía unidas contra el llanto que produce la vida.
Un abrazo.