NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

08 marzo 2011

Y el mar, que no es el mismo de entonces,
sosiega el pensamiento y como siempre,
nos ayudó a encontrarnos,
aunque en la soledad de un madero:
claridad para el naufrago,
asidero del aire y del fuego,
traviesa de la casa que hoy alberga
el alma tatuada de un marino,
que visita esta noche la mar,
y bien sabe que no es la misma de entonces,
porque sosegó su pensamiento.

3 comentarios:

Is@Hz dijo...

Mensaje en la botella...
Como siempre, me ha encantado, Paco.
Muchas gracias y un beso.

Isabel Martínez Barquero dijo...

La nostalgia del mar en un marino "sosegado" que recuerda la mar embravecida.
Sereno poema, amigo Paco, que ha llegado hasta mi orilla sosegándola.
Un beso.

Ana Rodríguez Fischer dijo...

La mère toujours recomencé...
Oriba,Paco.
Kisses! como se esc