Los que aman conocen mi infierno,
saben de las palabras derramadas,
y de la vida en precipicios
que soportan la intemperie
de un nuevo día
en el anverso de una hoja;
de la flor del misterio, encrucijada
de tres caminos que nos llevan
a la vida. Muerte, destino,
cárcel de amor escondida.
1 comentarios:
La terrible suerte del envés, querido Paco.
Me emocionas, como siempre.
Un grandísimo abrazo.
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