Pasos inciertos en la ceniza.
Inquieta luz anuncia la tormenta
que confunde en la tarde los nombres
cincelados en las lápidas frías.
Cumbres que a nadie y nada desafían
sino es la mirada infame del hombre
en su sueño de duelo con la vida
Ceniza van dejando, y no vuelo.
Inquieta luz anuncia la tormenta
que confunde en la tarde los nombres
cincelados en las lápidas frías.
Cumbres que a nadie y nada desafían
sino es la mirada infame del hombre
en su sueño de duelo con la vida
Ceniza van dejando, y no vuelo.
3 comentarios:
Nunca vence el hombre. Siempre lo hace la ceniza.
Pero más vale no pensar y vivir cada día como si fuera una dádiva eterna.
Un abrazo fuerte, querido Paco.
Ooooopsss...
Isabel lo entendió... Porque ella sabe.
la verdad me siento una ignorante!
Ti bacio
Jamás importará el rastro (siempre breve). Permanece el eco, que no se entierra nunca.
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