NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

31 agosto 2011

No es tiempo la luz,
la mano herida al remo,
el mar sujeto al mar de la deriva.

No es tiempo la luz
sino el sueño del alma pasajera,
la ventana encendida de los áticos
y el vuelo de un pájaro aturdido
por la fría claridad de la niebla.

No lo es la casa que habitas,
el renglón de este verso,
la amarga soledad que lo perdido
lleva consigo hasta tu mesa,
la tarde en que sellamos con un beso
juramentos de amor eterno.

Esta avenida abate como silencios
luz amortecida en las aceras,
ruta para huír del pensamiento.

2 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Si descubres esa ruta para huir del pensamiento, dímela, que se hace muchas veces necesario un reposo.

Querido Paco, me alegro de tu vuelta a esta casa llena de buena poesía.
En pocos días, me voy yo, que tengo vacaciones este mes. Por supuesto, en cuanto vuelva por aquí estaré.

Miles de besos de bienvenida.

Is@Hz dijo...

Que llegue y que brille como tú.
Me emociona tanto...