NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

06 octubre 2011

Con los Pacos que llevo en el bolsillo
no saldaré la deuda que la vida
cobra en la insolencia de un martillo
y en la hoja de la muerte verdecida

No es engaño ni farsa, es atavío,
brazo de zarcillo en primavera,
 y en invierno, bocanada de frío;
otoño entre los troncos de la higuera.

Cuántos Pacos dejé por los caminos,
en el río de la vida que es sueño
de un poeta que irrumpe entre los trinos
y no cesa, ante el amor, en su empeño.

¿Qué verano revive en la sequía
agostos de agonía y me reclama
canciones para el hambre de este día,
el peso de la luz en una rama?

2 comentarios:

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Nos vamos reencontrando a través de tus impares búsquedas. Abrazos!

Isabel Martínez Barquero dijo...

Cualquiera de tus Pacos me lo quedo.
Un abrazo bien fuerte, querido amigo.