NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

24 noviembre 2011

PARA NO VOLVER

Para no volver, para cegar los ojos
de un atardecer en las cumbres
donde la luz entorna el canto.
Para salir de casa en la mañana
que espera claridad y en el encierro
de los pasos envejecer de lluvias.
Para llorar por muertes y por vidas,
por las horas yermas en los atrios
solitarios de asiento sin amigos.
Para no volver a la casa herida,
a un cuenco de sequía en la alacena
donde guardan los hombres su tristeza.
Para zurcir palabras de este llanto
que viene a visitarme sin esquela
y trae los pies vendados de caminos.
Para no volver he nacido humano,
han resuelto mi destino las estrellas,
y he vivido tanto amor a tu lado.

4 comentarios:

Ms. Frutos dijo...

Y yo confío en haber hecho las cosas más o menos para no volver.
Un abrazo muy grande, de esos que son indelebles al paso del tiempo.
Anabel

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Envejecer de lluvias es bellísimo. Y también la imagen de los pies vendados. Hay una gran fuerza (no sé si blasdeoteriana. Estupidez mía, pero me han venido impulsos y ganas de releerlo9. Besos!

paco dijo...

Querida Anabel, qué alegría.
Un beso
Paco

PACO GÓMEZ dijo...

Ana, qué bien que las palabras nos remitan a palabras, si esa fuerza viene de Blas de Otero, qué mejor. ¡Un beso!
Paco