NADA MUERE CONTRA LOS ARRECIFES DEL ALMA

20 febrero 2012


Deja pasar, no las horas,
sino los pasos, el viento,
no los días, las auroras,
la mirada que detiene
por un instante tan solo;
jalea de la luz,
de la densa tiniebla que se esparce como el humo
y en aire despereza el tesoro del mendigo.
¡Qué vayan a su pensión,
a su habitación pasajera,
para una vida solo!

4 comentarios:

Eastriver dijo...

Los pasos, sí, los pasos contados que dijo Corpus Barga. Tenía razón, y tú también cuando hablas de pensiones y de habitaciones pasajeras: lo importante es otra cosa.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Sí, querido Paco, hay que dejar pasar todo lo que detiene, las miradas torvas, los gestos alzados en violencia, la invasión de lo feo.
Un abrazo grande, querido amigo, que me alegra volver a leerte.

Is@Hz dijo...

Un beso, Paco.
Muy bello el poema, aunque duro.

PACO GÓMEZ dijo...

Agradecido a los tres. Ramón qué bien tenerte. Qué maravilla saber que siempre estás ahí isabel. Qué voy a decir de mi Isa, incansable mujer con el don de la querencia.
En estos momentos de frágil salud un fuerte abrazo.
Paco