martes, mayo 27, 2008

SI SANCHO


Si Sancho de piedra abierta por guijarro, encontrara el mar en sus manos como cobre de un plato que invita a la riqueza, serían gigantes, como su voz asustada al canto de los grillos, y andaría por caminos de una mancha sin hacienda. Si no existiera Sancho, nada existiera.

viernes, mayo 23, 2008

SI UN DON QUIJOTE


SI UN DON QUIJOTE

Como si un quijote resucitara de su esquela y su esquela leyera entre arena muerta de un desierto, sería de la muerte el caballero; de la mancha sus estrellas y sus campos de trigo bajo el rojo de un espejo. Miraría con las manos, lloraría con su voz y sería entre los libros arrinconado caballero de la idea, locura de pez espada atrapado en una red. Volvería al polvo calamar del pergamino, al papel, tal vez, de las raíces, y dejaría a Cervantes, su escudero, la voz callada para siempre olvido.

lunes, mayo 19, 2008

EL MENDIGO


Un silencio de frío bajo las manos,

como atrapando un terrón de invierno.

Dejé versos de alguna juventud

en el camino que allega palabras

y cruza los campos de girasoles.
Como la frágil quietud que de quietud
se rompe, contemplo la silla vacía.

Ni murmullo de versos encabalgados,

nada, ni azada de cuerdas de pincel,

ni pasos por la hierba, nada, nada.

martes, mayo 13, 2008

¿MUERTE?

Nadie vio morir al mendigo. Los mendigos, como los sueños, no mueren en nosotros. Amo la soledad que esta noche me deja el viento de luz azul a cada paso del camino. Como la nube somos mudanza. Lenta mudanza que verá nacer los girasoles en los estíos y llorará al mendigo en los inviernos.

Alguien durmió en mi cama mientras esperaba no sé qué nube en esta falsa claridad de madrugada. Alguien supo de mi cuaderno. Que debo amar cuanto callo. Que no importa mirar atrás. Que no hay otra soledad que la del camino bajo el peso de mis ojos.


lunes, mayo 05, 2008

POESÍA

Noche bajo las estellas

Después vino la música, siempre polizón de un madero en el viaje del río. Y el hombre la hizo canción para las tabernas. Canciones para acompañar en los parques del latido a un atardecer inevitable. Voces en las voces de la infancia del recién nacido. Casi corazón. Pero cómo llegar a ti sino a través del barro. Y levantó sus manos a la tierra mojada por el llanto y moldeó un rostro como quien nace un niño. Nacido del cántaro de las sombras donde vive, cómo hacer estrellas en la noche. Y huérfano nuevamente, de sueños de arcilla, de mundos de semilla de guijarro. Plantar piedra sobre piedra y levantar los muros de una casa. Poco más. Solo oscuridad de luz siempre necesitada para existir. Y tomó los colores del mundo en su lucha contra el olvido. Y dejar trazos como vientos, atrapando el viento, y su pigmento imaginado, imaginar almas que imaginar. Nunca refleja un ojo la mirada, ni esta luz que refleja el membrillo que corona en mi mano. Ninguno podrá llegar donde la poesía, nadie vuelve al lugar del que partió.

jueves, abril 24, 2008

VUELVO

Hoy he vuelto a la nube. Era como si la hierba peinara la nube de viento y se alejara en un tránsito de silencios blancos. El sol calienta el invierno del aire y a mi lado, las manos de tierra sembrada, soportarán como soportaron la helada mi marcha algún día. La miro incansable como la pierdo, con la lentitud del aroma de la flor del sueño. Acaso se va como todas allá donde todas, supongo que hacia la costa, hacia los vasos. Un murmullo a lo lejos. Una voz equivocada de otoño. Un latido en la paz de esta muerte. Un verso equivocado. Uno más, que no sabe, que en mí ya no es necesario.

lunes, abril 21, 2008

LA CERILLA DE NERON

Cúlpame de la mirada. De rescatar versos de un incendio. De llorarme cada noche en el alma de los hombres.
Morir en la batalla no es importante. Dormir en tus labios cada tarde en la duda de la tarde y fingir un otoño parece compañero de la lluvia. Ser viento supone gobernar velas y tengo miedo. Miedo a que habiten despedidas en tu sueño. Miedo a este silencio en la mesa donde nos amamos sin decirnos nada. Miedo a por siempre amarte y no habitar la misma casa de versos. Creceré en el frío como en la duna y dejaré entre los libros papeles escritos que no leerá nadie. Importa llorarnos hoy para ser nuevamente primavera. Cuando despierte sabré que el verso nunca fue necesario.

lunes, abril 14, 2008

EN EL UMBRAL DE LA LUZ

Tras la penumbra el vértigo del humo,
la misma ausencia libre que hace noche
tras la cortina cálida de una bombilla;
como esa sensación de haber vivido
en otro tiempo instantes parecidos,
la misma voz callada y tan profunda,
detenida en el pulso de un pulso detenido.

Apenas a unos metros de la puerta,
tan lejos del abrigo de la casa,
inmerso en el pañuelo de la calma,
bajo el peso insalvable de la luz
dispersa como a golpes de siembra.
Y el leve movimiento del aire,
aterido entre vértebras de silencio,
como aliento de estancia vacía,
dulce temor al hombre que suspira a mi lado.

Acecha todo aquello que tuve y lo que soy,
como un miedo al olvido inevitable,
a sentir que pasaron muchos años
sin saber de este abismo inhabitado.
Umbral de sombra y luz donde me hallo,
qué soledad me hurtaron las ciudades,
la claridad del día.
Mi lágrima es la dicha,
y la ciega quietud de mis manos,
dejan en las piedras del camino
escarcha de las horas perdidas.

jueves, abril 10, 2008

NUNCA ES TRISTE LA LLUVIA

Nunca es triste la lluvia, tan sólo el día gris, con luz de cementerio que confunde en la queda antesala de las sombras.

El llanto tiene un alma cercana a los hombres, un desaliento sin andamios, un arpa que se anega y un balcón que mira al mundo arder de asechanzas.

Sólo el amor contempla sin cancela, porque es ensueño huero de apellidos, claridad de la sombra, que no encontró aposento ni quisiera.

domingo, abril 06, 2008

LA SILLA DE ANEA


De las horas, sin tiempo de las horas,

tú me entiendes cuando hablo de la vida,
cuando abandono y siento
que ya ni un verso puede devolverme
una oculta raíz
para seguir creciendo en las mareas.
Rodeados de invierno,
ni siquiera la lumbre nos calienta,
y trae soledad y destierro,
cada nombre y su gesto
de eternidad herido
como las ramas rotas de la encina.
Tú me entiendes si digo que no puedo,
si en esta oscuridad,
que es de noche y silencios,
trato de rescatar alientos,
logro acercarme al cielo
y dejar en tus manos el latido,
una chispa o estrella,
que alumbre y no contemple.

Y en los tristes mosaicos de la tarde,
sin cerrar los ojos,
conciliar el sueño.

lunes, marzo 31, 2008

de CANCIÓN DEL ALMA

HALLAZGO


Estabas ahí, mucho antes del verso,
antes de mi estación de brumas.
Irrumpes en mi cuarto como luz
de grieta que dibuja puentes
de polvo en el aire.
Y habitas un instante de libros en la mesa,
el papel arrugado como un rostro de olvido,
la luz de las catedrales en la tarde
en que te siento cerca y quisiera acercarme,
abrir tus ojos limpios con un beso
y hacerte libro para los hombres.

martes, marzo 25, 2008

PAÍS

Tu país tampoco tiene los adoquines de colores, ni siquiera nacen flores en las aceras. Y el agua, cuando es cortina de llanto, en tu país caen danzas de jóvenes plumas y un silencio blanco que nos calienta junto al fuego de tu casa. En tu país nadie empuja a los árboles sino el viento y derrama el invierno, frío de agua fría por las calles. Hay lugares en tu país donde habita la presencia del mendigo. Ayer lo sentí, como ahora siento que creo tocarte. En las maderas talladas, remontadas sobre piedras en las puertas de sus casas. En miradas de cincel escarpando los tejados que abrigan a una plaza. Estaba el mendigo en las miradas de la gente, en los cestos de mimbre, en los zurcidos del viento en las ventanas.

A mi vuelta, desde el aire, pude ver tanto mar en las montañas de tu país que quise entender que el secreto que todos buscamos, está en las nubes, como en el aire que cincela los acantilados. Si tengo miedo a la muerte es por no volver al país donde nunca me hubiera quedado. Volver, en realidad, uno nunca vuelve a su casa. Es tan imposible como volver a ser el mismo después de haberte imaginado. Yo no puedo cambiar el mundo. Habrá siempre una sangre que tiña el granito y una flor que nacida de la asfixia logre zafarse, en la acera, de una pisada.

lunes, marzo 10, 2008

QUILLOTRO EN LA ESTACIÓN


Deja consuelo en mis manos, no más monedas usadas, no más tiempo. He vivido. Quizá porque nací en la mudanza nunca podría olvidar el olor de esta estación en la madrugada. El aire frío suspendido en sus andenes como nubes de sereno. Las maletas dispuestas como estrellas en la inquietud del viaje. Y esa complicidad que ofrece la noche a los que deciden partir. Dejar de una vez por todas el peso de las almas de las cosas. Aprender del fuego. No hay camino que no lleve a la vida y la voz entrecortada de los altavoces no anuncia nunca tu destino.

jueves, marzo 06, 2008

CARICIA

Siendo río, como yo, te arrastra
entre versos hacia la muerte.

Por eso este contemplar no conoce sosiego,
por eso no llora, por no perderte;
y quisiera para siempre dormir,
por no ver tu dolor entre estrofas,
y amar en tu dolor cada noche.

jueves, febrero 28, 2008

LA ESPERA

Te veo morir en los arrabales del verso, como cada noche. En arena de silencios más que hombres; aferrado a tu cuaderno de mendigo como fina lluvia de alta mar en oleaje. Y en la estancia muerta de las libertades, buscar versos por cajones, por atardecer de luz sobre tu mesa. Como cada noche. Te veo morir en estrechas celdas de amor sin diccionario, dejándote como lágrima que recorre sin prisa una calle sin madrugada, lenta como una derrota, un estruendo de sosiego. Me duerme la música que siento en tu alma y espero, como cada noche de estos siglos venideros, verte morir como amor en mis brazos.

viernes, febrero 22, 2008

Me pregunto quién soy en ti. Quién abriga las noches de melancolía, de lejos de todo, de lejos de esta piel desnuda y me trae una palabra. Versos como grietas encendidas en una vieja puerta cerrada. Me pregunto si he sido en ti no más que una lágrima en la senda de la sed. Tú sabes bien que estuve en tu llanto, que me hiciste tantas noches latido del mundo como papel arrugado. Siento que fui ocasiones perdidas para nacer. A veces pienso, mendigo, que por el verso fui, que soy en ti palabra de caricia en noche de desesperanza. Pero te amo. Amo las almas lóbregas de tus noches, el silencio postrero cuando en tu boca muere la palabra, honda y hermosa, y miras al techo de nuestra habitación con ojos de otro mundo, un mundo que las mujeres amadas conocen.

martes, febrero 12, 2008

PUNTO Y SEGUIDO

Solo el mañana hace importante el ayer. Por eso abrimos un nuevo pliego para un nuevo cuaderno. De lo hasta ahora escrito, ya os diré. Guardo vuestros besos. Soy feliz.

viernes, febrero 08, 2008

VIAJE INEVITABLE

Ayer entre en tu soneto. Por cierto, lo cantan. Lo cantan los hombres que nacieron en ti, y lo cantan los que no conocen las mieses ni otro yugo que la inocencia. Entré por el rayo y en las sombras negras que albergan las penas florecía el carbón. Desayuné a tu lado. Oímos ladrar un perro en el alma de los cardos, aullido de uñas afiladas y almohadillas para andar la muerte. Entré en tu cueva sin salida alguna y me dejaste solo, con tu pena.

martes, febrero 05, 2008

POEMA

Al retroceder se camina si es para llegar a tu lado.
Se camina quieto sobre una silla,
contemplando,

si es para vivir contigo.

Y hacia la muerte,

también se camina si tiene camino el amor.


Y poco importa,

si abandonamos esta mesa de café y nos vamos;

es imposible mirar a un lado

ya su vez mirar al otro lado,

justo cuando vas a cruzar.

miércoles, enero 30, 2008

CUADERNO DE MENDIGO


Me adentro en la noche, hace rato que las flores duermen. Los bares se llenan de calles, y un taxi deja en la esquina de correos un pasajero. No sabe a donde llega pero anda hacia las entrañas del barrio viejo. Un aliento de fina voz de navaja salpica de sombras las persianas garabateadas de los comercios. Cada paso parece apagar una ventana de las fachadas, y una estrella, entre las cornisas de los áticos. Le reconocí en cuanto le vi apareciendo tras la misma esquina en que nos despedimos. Besarnos era volver.

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